Historias reales vividas por conductores nocturnos que jamás volvieron a manejar igual.
CUIDADO CON ESE CAMINO
Tal cual pasé por ella y algunas amigas a eso de las 4 de la tarde, el viaje fue ameno entre bromas y plática, llegamos a ese terreno donde se realizó la fiesta y las dejé, con las instrucciones de volver por ellas a la hora señalada, hasta ahí todo normal, el caso es que por alguna razón me fui a casa pues no recogería ningún otro viaje y comenzaba a aburrirme, a las 11 de la noche decidí comprar algo de cenar, un refresco y dirigirme a esperar a las señoras fuera de la fiesta, unos cientos de metros…
VESTIDA DE NOVIA
Esa semana me tocaba apoyar a un vecino con su carga de naranjas, el caso es que por alguna razón los demás camiones que iban a ir de apoyo, no pudieron llegar, por lo que me tocó a mi realizar todos los fletes, sería algo así como las 9 o 10 de la noche cuando terminaron de llenar la última carga, ese viaje sería el último, los jornaleros se iban a quedar a acampar esa noche allí…